IDEARIOS

FILOSOFÍA Y BASES DOCTRINALES

PARA SU ACCIÓN EDUCATIVA EN MÉXICO

MISIÓN DE LA CNEP
“Juntos, educamos mejor, por México”. • unifica, representa, anima, fortalece y asesora a las Federaciones • ejerce su liderazgo en la educación nacional, a través de la promoción de la libertad de educación, de la calidad de las escuelas desde su identidad, de la formación integral e integradora; • para el desarrollo armónico de una sociedad que tome en cuenta todas las dimensiones de la persona humana.
VISION 2014
“La CNEP es un organismo consolidado, solvente, líder en el campo educativo, cuyas escuelas son reconocidas por su calidad educativa y porque impulsan la formación integral e integradora”. Por la calidad del servicio educativo de las escuelas afiliadas y su participación corresponsable proyecta un elevado sentido de fortaleza y unidad, está bien relacionada y es reconocida ante organismos y autoridades civiles y religiosas; líder en la opinión educativa a nivel nacional e internacional, incide oportuna y eficazmente en la política educativa del país y colabora en la Pastoral Educativa de la Iglesia al servicio de México.
1.- PRINCIPIOS GENERALES DE NUESTRO IDEARIO
1.1. Como educadores estamos al servicio del mundo contemporáneo, colaboramos con los jóvenes en el desarrollo de todas sus posibilidades hasta su plena madurez humana. Al trabajar por los jóvenes pobres y por adultos de condición humilde contribuimos a su promoción colectiva, educándolos con sentido de responsabilidad profesional y social. 1.2. En nuestro servicio educativo mantenemos apertura a los valores de México y a sus instituciones culturales. Estimamos y asumimos los valores humanos, respetando su autonomía y armonizándolos dentro de una propuesta de educación integral. 1.3. Sentimos y expresamos nuestra predilección por los niños, adolescentes y jóvenes, trabajando entre ellos como los principales destinatarios de nuestra misión, por ser la porción más delicada del género humano y la esperanza de un mejor porvenir.Reafirmamos la extrema importancia de esta misión: las etapas de la adolescencia y de la juventud tienen un valor decisivo en la vida del hombre. Dentro de un mundo en evolución, el problema juvenil asume proporciones nuevas y de especial urgencia particularmente en América Latina y en México 1.4. Nuestro servicio a los jóvenes abraza todas las verdaderas exigencias y todas las necesidades reales que tienen en su cuerpo, en su espíritu y en su corazón.Los jóvenes deben ser ayudados, a lo largo de su proceso educativo, a entenderse, a realizarse, a encontrar su propio lugar en la sociedad. Por eso nos esforzamos con inquietud constante en dar la posibilidad a cada joven de orientarse en forma adecuada para la vida y desarrollar su propia vocación. Animamos también y promovemos grupos o movimientos de formación y de acción social en los que los jóvenes aprendan a contribuir, con su insustituible aportación, a su crecimiento y a la transformación del mundo. Sentimos que los jóvenes exigen de nosotros encontrar el sentido de su existencia, promoverse integralmente y transformar su vida para realizarse personalmente en una nueva sociedad. La juventud que educamos debe llegar a humanizar el mundo y a producir cultura, a transformar la sociedad y a construir la historia en México.
2. NUESTRAS ESCUELAS DEBEN DE CARACTERIZARSE POR LO SIGUIENTE:
2.1. Partir de un proyecto educativo intencionalmente dirigido a la formación integral de la persona, con el intento de arraigarlo en la conciencia y en la vida de los jóvenes, teniendo en cuenta los condicionamientos culturales de hoy. 2.2. Organizar y trabajar con la comunidad educativa para favorecer la participación de todos en el proceso educativo de los alumnos y para expresar y vivir los valores por medio de relaciones interpersonales enriquecedoras. 2.3. Lograr, de un modo especial, la participación de los padres de familia en la formación de sus hijos. 2.4. No sólo enseñar ciencia, sino educar para la vida a través de los VALORES. 2.5. Realizar una acción educativa personalizada preocupándose por cada alumno, para responder a sus verdaderos intereses y necesidades. 2.6. Colocar al educando en el centro del hecho educativo, es decir, acoger al muchacho como es y en el punto en que se encuentra, ayudándole a crecer y a desarrollarse no sólo en sus facultades intelectuales, con el estudio; sino en toda su personalidad con la formación del carácter. 2.7. Crear un ambiente de dinamismo y alegría juvenil y a la vez de disciplina, donde reine el orden, el respeto, la seriedad y la responsabilidad. 2.8. Guiarse por un plan de actividades global, previsto y realizado sistemáticamente, con un trabajo efectivo y constante de toda la comunidad educativa. 2.9. Confrontar y adecuar dicho plan con las necesidades de la realidad local; ser fermento e integrarse en la comunidad civil a través de la proyección social de la escuela; transformar el ambiente en que se hallan; convertirse en elemento de cambio social y en fuerza liberadora de las personas más necesitadas; mantenerse abiertas a la comunidad nacional y a los problemas de América Latina y el mundo. 2.10. Fomentar la mutua comprensión, la colaboración y la solidaridad entre todos, formando una GRAN FAMILIA donde se favorezcan las relaciones interpersonales, la presencia de los maestros en medio de los alumnos, la participación de los educadores en los intereses de los jóvenes y la organización de equipos de trabajo, de grupos y asociaciones juveniles. 2.11. Capacitar para el mundo del trabajo y atender la orientación vocacional y profesional de los jóvenes.
3. LA CNEP, TOTALMENTE INTEGRADA A LA EDUCACIÓN Y A LA CULTURA DE MÉXICO.
3.1. Como CONFEDERACIÓN NACIONAL DE ESCUELAS PARTICULARES estamos sincera y totalmente entregados al servicio de nuestro país, integrando nuestra labor a la educación y a la cultura de México. En este sentido, queremos humanizar y personalizar a los jóvenes mexicanos, respetando y promoviendo los valores culturales de México. Se trata de purificar esas vivencias culturales, reorientando al hombre, en búsqueda de la auténtica VERDAD y del BIEN. Por tanto, la educación que impartimos y las instituciones educativas con que contamos deben integrarse a la vida nacional, responder a los problemas y a las exigencias de la juventud mexicana. Por eso nos empeñamos en auscultar sus necesidades reales y sus intereses concretos. Nuestra labor educativa debe ser, pues, factor de garantía y desarrollo personal y de progreso social. Al poner al joven en búsqueda sincera de la verdad, planteamos un diálogo entre CIENCIA y RAZÓN, para facilitarle el logro de una síntesis personal entre CULTURA y VIDA. 3.2. Como educadores estamos abiertos igualmente al diálogo en el contexto pluralista de nuestra cultura, buscando una presencia eficaz en el ambiente intelectual y en el campo laboral a través de nuestros educandos. Esto constituye una opción estratégica de compromiso social para iluminar las decisiones en los cambios de estructuras de la sociedad mexicana. En este contexto educativo y cultural, los jóvenes que en México no reciben educación, son para nosotros los más pobres y por tanto los más necesitados de nuestra acción educadora Por eso damos prioridad en nuestra misión, a los sectores pobres de México, según las posibilidades a nuestro alcance, sin ninguna discriminación. 3.3. A esos jóvenes queremos ofrecerles oportunidades educativas, en la medida que podamos, para que desarrollen su personalidad, cultiven sus propios talentos, se integren a la sociedad con participación social, económica, política y cultural. Queremos hacer de ellos agentes de desarrollo y cambio social, siendo fermento en la familia, en el mundo del trabajo y en la sociedad mexicana. Permaneciendo ajenos a toda política de partido, rechazamos todo lo que favorece la injusticia y la miseria, y colaboramos con cuantos se esfuerzan por construir una sociedad más digna del hombre. 3.4. Afirmamos que la educación rebasa la institucionalidad de la escuela, y que, por tanto, no se puede identificar la educación con ninguno de sus instrumentos concretos, como son cada una de nuestras escuelas.